La industria textil y los cambios...
- Manbric Manrique

- 30 may 2022
- 2 Min. de lectura
Está consensuado que la moda, tal como hoy la conocemos, nació a fines del siglo XVIII junto con la Revolución Industrial y el desarrollo masivo de la industria textil. La fabricación de telas y prendas ha alcanzado su máxima expansión motorizada por la llamada Fast Fashion o moda rápida, y el consumo del descarte (ropa de menor calidad para usar y tirar). En los últimos tiempos, se ha multiplicado su producción, y se pasó de producir para dos temporadas a producir para más de seis, es decir, para ofrecer cada dos meses nuevas piezas y tendencias a un consumidor que tira la ropa en la mitad del tiempo que hace 15 años. Y solo el uno por ciento se recicla. La industria textil es, además, la segunda más contaminante del planeta después de la del petróleo, según evaluaciones de las Naciones Unidas.
De acuerdo con una publicación de la revista Nature (ver https://www.nature.com/articles/s43017-020-0039-9), la industria de la moda tiene un impacto de más de 92 millones de toneladas de desechos producidos por año y 79 billones de litros de agua consumidos. Tintes, materias primas que incluyen algunos tipos de plásticos o provenientes de tierras o animales sobreexplotados, el abundante uso del agua y el descarte final de su enorme producción mundial convirtieron a la industria textil en enemiga principal de la salud del ambiente. En paralelo se ha generado un movimiento de revisión y reconversión dentro del sistema de la moda que motoriza el camino hacia la Economía Circular y la sustentabilidad. La misma moda que ayudó a llegar a este alarmante estado de cosas, retoma ahora el camino de la ética, la regeneración y la cadena de valor justo y transparente. El empuje: sin embargo, no surge tanto de la industria textil misma, como de los jóvenes diseñadores y emprendedores con sus nuevas tendencias de UPCYCLING.




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